La Historia de Maria See This Page In English
 
 
La Historia de Ashlee,
Crecí en un hogar donde eramos tres y yo era la única hija. Mi padre dejó a mi madre cuando yo tenía 2 años de edad. Mi madre conoció a un hombre el cuál la introdujo a las drogas y rápidamente su relación se convirtió en una relación físicamente abusiva hacia ella y con nosotros también.
Me escape de mi casa cuando tenía 16 años con la primera persona que me mostró un poco de cariño y compasión por la situación que estaba viviendo, mi mejor amiga, quien era una mujer. Después de conocerla me presentaron a Dios y nunca me sentí cómoda respecto a esa relación. La amaba pero tenía este inexplicable temor de Dios. Sabía que lo que estaba haciendo era incorrecto y fué una de las situaciones mas dificiles por la que tuve que pasar. Terminamos la relación después de la preparatoria.
Después conocí al padre de mi hija cuando tenía 19 años. El no era físicamente abusivo pero me humillaba y no me daba importancia. Rápidamente, después de haberlo dejado empecé una nueva relación con una persona que acababa de salir de prisión. Comenzamos a salir y el abuso físico empezó. En una occasión me levantó poniendo su brazo debajo de mi cuello sofocandome por una pelea que tuvimos y dijo que me hiba a matar. No podia respirar y pensé que hiba a morir. Después de todo lo enviaron otravez a prisión. No sabía que hiba a suceder conmigo, era un desastre. Pensé que hiba a terminar como una vagabunda y sola.
Comencé a ir a la iglesia. Una noche, cuando preguntaron que si alguien necesitaba oración que pasara al frente, me daba verguenza pararme. Oré a Dios que alguien viniera y orara por mi y en cuestión de segundos una mujer tocó mi hombro y me dijo que si podia ella orar por mi. Ella me involucró en la iglesia y se convirtió en mi mentor.
Después de todos los caminos que había seguido hoy en día soy milagrosamente feliz y tengo paz. No lo cambiaría por nada del mundo. La vida todavía es difícil y tengo mucho por caminar, pero cada día Dios me enseña que su misericordia es nueva cada mañana. Alguien me preguntó una vez que si porqué todavía tenía fe después de todo lo que había pasado, yo contesté, “Fe es todo lo que me queda”. Dios nunca me ha desepcionado, porque debería yo dudar de El.
Ashlee,
National City, California